viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Y a usted qué lo motiva?

Buda decía que el ser humano se motivaba de la siguiente manera: Por el elogio o por la culpa, por la ganancia o la pérdida, por el placer o el dolor y por la fama o la vergüenza. Usted es quien decide en qué lado quiere estar.

La motivación es el motor o la fuente de energía que hace que mantengamos una consistencia en realizar nuestras acciones para lograr un objetivo o para satisfacer una necesidad.

Los psicólogos la describen como el impulso que tenemos los seres humanos para comportarnos de cierta manera para lograr  lo que deseamos obtener; es el deseo o la expectativa que nos empuja a realizar alguna actividad y a lograr lo que queremos alcanzar.

Típicamente la gente es educada inconscientemente en el sentido negativo de las cosas, en culpar las cosas que están mal y no elogiar lo que realmente está bien. También fuimos formados en la creencia de que el placer es esquivo y que por eso era mejor conformarse con evitar dolores.

Nos vendieron la idea de que entre más dolorosa sea la vida, más importante sería ésta y que la vergüenza es algo que se debe evadir. También nos dijeron que es mejor no tener tanto dinero y que la pérdida es una opción dentro de nuestras vidas. 

Og Mandino, en su obra “El misterio más grande del mundo” dice que “el éxito y la buena vida no están lejos, al final de un arco iris, están mucho más cerca de usted. ¡Justamente en su propio vecindario!”.

Cuando usted evita una pérdida, un dolor o una vergüenza, el mensaje que le está dando a su inconsciente es que debe generar una pérdida, un dolor o una vergüenza para poder evitarla. Usted es quien determina el foco y si constantemente piensa en negativo, sus resultados serán negativos.

Hacia donde usted apunta su atención, la energía fluye, y si está concentrado en palabras como ‘perder’, ‘dolor’, ‘fracaso’, ‘culpa’, en fin, esos serán los vocablos que reinarán en su vida.

Concéntrese en la felicidad. Ésta es un proceso, un ‘modus vivendi’, un hábito que se aprende como cualquier otro. No deje que otras personas determinen si usted va a ser feliz o no. La felicidad debe provenir de usted mismo, no de los que le rodean.

Las personas exitosas tienen algo en común: Actitud y carácter. Un carácter que les permite trazar objetivos claros y actitud para orientar su ser para alcanzarlos. Todos ellos pasaron por dificultades, momentos difíciles, triunfos y derrotas, mas nunca dejaron de mirar hacia arriba, nunca alejaron su vista del horizonte.

Lo invito entonces a que se motive en el elogio a usted mismo y a los demás, en la ganancia en cualquier área, en el placer y en el reconocimiento o la fama. Hay quienes creen que ser famoso está mal; yo he conocido gente muy exitosa que es muy famosa por su excelente desempeño y la gran cantidad de valor que genera en su entorno. 

Así que no tema ser feliz ni se deje guiar por los preceptos que la sociedad limitada inculca. Fije su meta máxima y motívese a través de ella; verá que de esta forma las posibilidades serán infinitas para lograr lo que quiere.

Ricardo Gómez.

*Si quiere avanzar más en el tema, escríbanos a ricardo@evolvo.info cuéntenos cuáles son sus principales retos a la hora de actuar o pensar en sus resultados extraordinarios. Le responderemos con múltiples opciones para que usted logre lo que quiere.

jueves, 8 de septiembre de 2011

¡Todos sabemos llegar a la LUNA!

Hoy quiero compartir con usted un relato de Pedro Pablo Sacristán, que encontré en uno de los libros de cuentos de mis sobrinas, y que resume muy bien el mensaje que preparé: 

“Paco, desde que fue un niño, decía que iba a ser astronauta e iría a la luna. Pero por mucho que estudió y trabajó, y por muchas pruebas que presentó, nunca fue elegido. Y así cumplió la edad máxima para aplicar a los exámenes de selección, sin haber llegado a cumplir su sueño.

Muchos se apenaron por él, pensando en todo el tiempo y el esfuerzo que había desperdiciado, e incluso sentían lástima. Y a pesar de todo lo que le decían para que dejara su deseo abandonado, Paco siguió preparándose como si fuera a presentarse de nuevo a las pruebas al mes siguiente.

Así se fue haciendo mayor, y ya era todo un anciano, cuando recibió la noticia de que, para unos experimentos médicos importantísimos, hacía falta un astronauta muy mayor. En todo el mundo, sólo Paco, que ya caminaba apoyándose en un bastón, tenía la preparación suficiente para ir en cohete. 

Cuando ya nadie lo esperaba, se encontró dando paseos espaciales para ayudar a la ciencia. Sus conocimientos y sabiduría durante aquellas misiones sirvieron para eliminar una de las peores enfermedades de las personas: el olvidar la importancia del conocimiento.

Las fotos de aquel astronauta encorvado y con pocos dientes dieron la vuelta al mundo, convirtiéndolo en el mejor ejemplo de que el saber y la preparación nunca sobran, y de que el esfuerzo y la tenacidad siempre tienen recompensa, si se saben usar en el momento justo”.

En un muy buen número de entrenamientos que he realizado como coach, me he encontrado con algunas personas que tienen una actitud distante con el proceso y que argumentan que los temas que se abordan ‘ya los saben’.

En cuanto a este aspecto, considero que todos, sin excepción, en algún momento de nuestras vidas hemos dejado de prestar atención a algo importante porque creemos que ya lo sabemos, sin que esto sea cierto. 

¿Cómo reconocer que realmente sabemos algo? Cuando somos capaces de aplicar el conocimiento y percibir los resultados de dicha ejecución. Si usted no logra resultados contundentes es porque seguramente no actúa con respecto a eso que dice que sabe, y por lo tanto NO lo sabe de verdad.

Si alguien alguna vez le responde de esta manera cuando usted trate de enseñarle algo, le sugiero que no le crea, pues de ser cierto esto, claramente esa persona estaría en un nivel en el cual el ejemplo y la realidad son congruentes con aquello que dice saber, y por lo tanto, las sugerencias que usted hace no serían necesarias.

Los seres humanos, al evitar aprender más y buscar mantenerse en una zona de confort, somos capaces de arriesgar la posibilidad de ser mejores, argumentando que ‘no nos han dicho nada nuevo’ o ‘eso es más de lo mismo’.

Este tipo de frases reflejan una tendencia muy fuerte a quedarse en un estado de total comodidad. Quienes son capaces de entregarse y abrir su mente a un nuevo proceso de aprendizaje, siempre tendrán muchísimas más posibilidades de ser exitosos y de alcanzar lo que han soñado.

Yo le invito entonces a que sea una persona ‘que no sabe nada’ y que es capaz de generar opciones de cambio compulsivamente. Aprenda de todas y cada una de las situaciones que la vida le presente, y apóyese en aquellos que saben a través de la experiencia. Si usted sabe cómo llegar a la Luna, hágalo. No aplace ni un minuto más la oportunidad de ser feliz.

Ricardo Gómez.

*Si quiere avanzar más en el tema, escríbanos a ricardo@evolvo.info y cuéntenos cuáles son sus principales retos a la hora de actuar o pensar en sus resultados extraordinarios. Le responderemos con múltiples opciones para que usted logre lo que quiere.

martes, 6 de septiembre de 2011

¿Es mejor ‘malo conocido’?

Como seres humanos tendemos a adquirir rutinas: más o menos nos levantamos a la misma hora, desayunamos lo mismo, vamos al trabajo por el mismo camino, hablamos con la misma gente... Nuestra vida tiene un esqueleto básico sobre el que hay, a veces, cambios menores. Con esa disposición nos sentimos cómodos, y si nos cambian o cambiamos algo abruptamente, sentimos que se descuadran un poco los esquemas.

Muchas veces he mencionado a lo largo de mis artículos las famosas ‘zonas de confort’, también denominadas como zonas conocidas. Éstas son aquellas donde el inconsciente ya sabe qué es lo que va a pasar y prefiere quedarse allí, antes de enfrentar algo desconocido.

Son el conjunto de creencias y acciones a las que estamos acostumbrados, y que nos resultan cómodas. Aquello que está dentro de ellas lo podemos hacer muchas veces sin mayor problema y no nos produce una reacción emocional especial; en cambio, lo que está fuera nos incomoda, nos produce un cierto rechazo, nos provoca ansiedad o nerviosismo.

Es importante que usted sepa que su inconsciente siempre buscará estar en zonas de certeza que le generen siempre el mismo resultado. Este tipo de estados no son bienvenidos ni deben estar permitidos, pues cada vez que usted entra en uno de ellos, se arraiga aún más a esa realidad que seguramente no le está gustando ni le está generando ningún valor.

Hay personas que se especializan en ‘pasarla mal’ con sus ingresos porque se acostumbraron a que la forma a través de la cual los logran, les llevan a otro tipo de ganancias secundarias (como el poder dormir más en las mañanas, el esforzarse menos, el trabajar cerca de la casa, en fin).

Las zonas de confort son muy fáciles de adquirir y, sobretodo, de ampliar. Es más, usted puede estar ahí sentado, leyendo este artículo, pensando en actuar de manera diferente, pero las malas costumbres suyas y de su inconscientes no lo permiten.

Salir de estos ‘agujeros negros’ es muy importante para crecer como personas. Mientras que la mayoría de la gente se estanca porque no les gusta cambiar sus rutinas, aquellos que de verdad persiguen sus sueños y están dispuestos a conseguirlos saben que para lograrlo tienen que romper con sus hábitos, enfrentarse a sus temores y hacer cosas que jamás pensaron que se atreverían a hacer.

Permanecer en zona de confort es señal de conformismo, ignorancia, miedo, falta de confianza, de nuevas aspiraciones y de ambiciones. Una vez que llegue a su zona de comodidad puede tomar un leve descanso, pero tenga en cuenta que ese es apenas un escalón y que después de ese existen muchos más.

Para crecer hay que tener aspiraciones y ambiciones, sin importar su tipo: se puede aspirar a tener dinero, a viajar, aspiraciones artísticas, de pertenencia a grupos sociales, aspiraciones religiosas, amorosas, etc. Lo importante es recordar que nada en este universo es estático, y si usted no se esfuerza por cambiar, entonces va en sentido contrario.

Yo lo invito entonces a que declare que este tipo de estados no son una opción para usted. No es mejor malo conocido que bueno por conocer; asuma la responsabilidad sobre sus resultados y encamine cada una de sus acciones hacia el éxito total.

Ricardo Gómez.

*Si quiere avanzar más en el tema, escríbanos a ricardo@evolvo.info y cuéntenos cuáles son sus principales retos a la hora de actuar o pensar en sus resultados extraordinarios. Le responderemos con múltiples opciones para que logre lo que quiere.